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Las formas de la memoria

El libro Las formas de la memoria está compuesto por una serie de narrativas en las que cada autora explora cómo la memoria moldea la experiencia personal y las relaciones con otras personas. 

Los relatos abordan temas variados: desde la reinterpretación del pasado, consejos al “yo” más joven, traumas que persisten en el recuerdo, hasta percepciones íntimas del tiempo y la identidad. 

Justo eso fue lo que más me llamó la atención del libro: ¿Qué le dirías a tu yo más joven? ¿Qué le dirías a tu yo de 20 años? ¿Lo perdonarías? ¿Lo amarías? Siempre me ha llamado la atención la combinación entre tiempo, memoria y recuerdos. 

Querido lector, le confieso que uno de mis más grandes miedos es perder la memoria. Seres cercanos a mi familia la han perdido y he visto cómo luchan con los recuerdos, pero siempre sale a la luz alguno. Por ejemplo, mi bisabuela, que de joven viajaba mucho en tren y, después de sufrir Alzheimer, seguía pidiendo sus maletas hasta sus últimos días. 

¿Qué recuerdos elige la mente para el último día de nuestras vidas? Probablemente no estén relacionados con el uso del celular; seguramente serían momentos con nuestros seres queridos y viajes como los de mi bisabuela. 

A mi Cynthia de 20 años le diría que no tenga miedo de equivocarse, que lo intente y se equivoque, que no pasa nada. La felicitaría porque nunca compitió por hombres y nunca le interesó el maquillaje. 

Le diría que celebre más sus logros, que se enamore y que bese mucho. Le diría que platique más con su papá de fútbol. Le diría que camine más y que no le tenga miedo a las calles. 

Que no debe cumplir con todas sus tareas de la universidad, que está bien relajarse. También le diría que la envidia es real y que trabaje en su autoestima. Que abrace mucho a sus amigas, porque diez años después van a seguir siendo sus amigas. 

La verdad es que le diría muchas cosas. El tema de la memoria y de la identidad me parecen fascinantes; quizá es porque soy muy despistada y, al mismo tiempo, muy observadora, una cosa muy loca. 

Desde que leí, en las vacaciones de diciembre, este libro, trato de disfrutar más a mis seres queridos y volver a mis recuerdos. ¿Usted qué opina, querido lector? 

 

 
 
 

1 comentario


A veces , el olvido es un mecanismo de protección. Recordar cada momento de la vida sobrepasaría la capacidad cerebral. Como a Irineo Funes de Jorge Luis Borges, qje desarrolla una memoria prodigiosa luego de un accidente que le permite recordar cada instante de su vida. Pero lejos de ser un milagro, está capacidad sobrehumana se convierte en una carga pesada que termina aislando a Funes y altera su realidad.

Creo que perder la memoria… ¿que iba a decir?

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