La pasión
- Cynthia Alcalá
- hace 12 minutos
- 2 min de lectura
Caí de manera magistral en la publicidad mundialista de Claro Sports, con el video homenaje al periodista Alberto Lati, en donde llora al escuchar el Himno Nacional en el Estadio Azteca. Yo he sido Lati: me ha desbordado la pasión en una obra de teatro, con un libro, también al dar una clase.
Alberto Lati es un ejemplo de marca personal coherente; con la cobertura de 7 mundiales, su dominio de idiomas y la palabra precisa, es un ejemplo de periodista. Algo importante en la creación de su marca personal es la pasión, lo que nos muestra este video de Claro Sports.
En un curso de marca personal que di a docentes de arte, les hablaba de que no concibo la idea de un artista sin pasión; produciría algo sin emoción y sin corazón. Algo que no conecta con el público. Como experta y maestra en relaciones públicas, les puedo decir que el ingrediente principal de una marca personal exitosa es la pasión.
Está bien jodido ser una persona apasionada, pero al mismo tiempo es lo mejor que puede existir. En un mundo donde abunda la gente tibia con personalidad nula, solo haciendo lo que está de moda en redes sociales, sin incomodar, leen el libro que ni les gusta solo porque está de moda o porque quieren montar en su Instagram al final de año la medalla de libros leídos. Yo me pregunto: ¿y el goce? Yo soy de las que relee un libro cuando lo necesito, y si algo no resuena conmigo, lo dejo de leer.
Es un buen momento para refrendar la importancia de la pasión. No hay que romantizarla del todo, porque vives más a prisa; muchas veces el mundo parece decirte que dejes de hacerlo. Ya saben la frase: te quieren ver bien, pero no mejor que ellos.
Lamentablemente, la pasión se nota: en los ojos, en la sonrisa, en el video que produces. Se nota en pequeños detalles que para muchos pasan desapercibidos, pero que otros captan al instante.
No sé en qué momento de la humanidad dejó de estar de moda el ser apasionada; lo relaciono con el miedo a incomodar, a no encajar y a dar cringe. Malditas redes sociales, que ya todo se ve igual. Que uno ya no puede subir el tono de voz en un video sin incomodar.
Otra curiosidad de la pasión es que es un imán: así como puedes conseguir hate, también estarás destinado a encontrar locos igual de apasionados como tú en diferentes cosas y temas.
Leía una columna política local y el periodista argumentaba la falta de pasión y de ideales en un partido político. Yo creo que es un mal general, en todos los ámbitos: en el periodismo, en la política, en el arte.
¿Crees que al mundo le hacen falta personas apasionadas? Déjamelo en los comentarios.




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