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Es necesario documentar, pero... ¿es suficiente?: Dentro de la Machosfera

Es necesario documentar, pero... ¿es suficiente?: Dentro de la Machosfera. Hace algunos días, gracias a las buenas críticas, pero también en parte gracias al morbo, me di a la tarea de ver el documental “Louis Theroux: Dentro de la machosfera”. Esta película/reportaje de Netflix sigue al notorio periodista inglés Louis Theroux, quien explora la “machosfera”, una red socio-digital de influencers partidarios de la hipermasculinidad, las teorías de conspiración, y de los simplificados roles de género.


Al mismo tiempo, estos influencers fungen como promotores del fenómeno “incel”, que consiste en grupos de hombres que se identifican como “célibes involuntarios” y afirman que es gracias a las mujeres y al feminismo que viven sin tener relaciones sexuales y afectivas, a pesar de desearlas. A partir de esto, se desarrolla una subcultura profundamente misógina.


Este documental resulta más relevante que nunca en un México que lleva años sufriendo de

una crisis de feminicidios, y que recientemente vio casos como los de Osmar N en Lázaro

Cárdenas y Lex Ashton en el CCH Sur de la UNAM.


Desafortunadamente, a pesar de la gran importancia cultural que podrían llegar a tener

películas como estas, “Louis Theroux: Dentro de la machosfera” termina indagando muy poco en las diferentes particularidades que conforman el problema central del documental,

presentando así conjeturas un tanto simples dentro de su corta duración.


Esto último me puso a pensar: ¿un periodista tiene la responsabilidad de complejizar y analizar a profundidad los temas que documenta y reporta? ¿Es necesario que lo hagan, o una conversación elemental es suficiente para abonar a construcciones de paz?


Primeramente, vale la pena compartir una definición de periodismo y algunos otros apuntes de la academia.


La mayoría de los teóricos concuerdan que el periodismo es un método sucesivo de

interpretación de la realidad social, capaz de categorizar fenómenos de esta realidad a través de la investigación, dotándolos de contexto y conociéndolos en profundidad.


Arnoldo Delgadillo y Aideé Arellano, profesores de la Universidad de Colima, mencionan que

hay dos tipos de prácticas periodísticas distintas (citando a James S. Ettema y Theodore L.

Glasser): la de los reporteros diarios y la de los reporteros de investigación. Destacan que los reporteros diarios y de investigación emplean diferentes métodos y tienen diferentes motivos para difundir su conocimiento.


De acuerdo con estos académicos, el periodista investigador va más allá de los hechos y

verdades burocráticas, evalúa la información obtenida del flujo interminable de realidad, y

busca probar una hipótesis que genera un nuevo conocimiento.


El periodista sueco Mats Ekstrom concuerda, pues subraya que el periodismo contribuye

activamente a producir, reproducir y naturalizar las concepciones colectivas de la realidad.

También sostiene que el trabajo periodístico sirve más o menos como punto de partida para la producción de conocimiento.

En este sentido, se puede diferenciar el reportero del diario del periodista investigador, ya que este último tiene mayor profundidad y reflexividad, y por encima intenta siempre probar una hipótesis que genera un nuevo conocimiento.

Para mí, el conductor Louis Theroux está atrapado en una especie de limbo entre el reportaje diario y el de investigación, pues le falta generar conocimiento nuevo e ir más allá de los hechos.


Es verdad que el periodista intenta plantear una hipótesis (aunque sea de manera fugaz por la corta duración de la cinta), la cual dice que los influencers de la machosfera son un producto de sus infancias traumatizantes. Aunque definitivamente podría ser un factor importante, Theroux omite que los problemas sociales no tienen una sola causa, sino múltiples. Al ignorar esto, las soluciones a los problemas pueden ser superficiales o incluso contraproducentes. Entender los diferentes matices permite diseñar intervenciones más precisas.


Aunque el documental resulta una buena introducción al tema, es posible que, para quienes lo ven por primera vez, ofrezca una impresión demasiado superficial. Los periodistas son

fundamentales para promover conciencia en la opinión pública y generar acción. Sin embargo, para que esta conciencia esté bien formada, la información debe ser profunda, de lo contrario se corre el riesgo de no generar conocimiento, y, por lo tanto, no incitar acción inmediata.


Es de resaltar que, puesto que el medio es el mensaje, no es insensato sugerir que las formas que tienen los documentales producidos por Netflix fueron influyentes en el producto final de la película. “Dentro de la machosfera”, cuyo ritmo es acelerado y cuya duración es muy corta, cumple con una de las mayores fallas del cine contemporáneo: ser mero contenido de una plataforma digital.


Asimismo, a pesar de que el documental cumple con ciertos criterios para considerarse un

reportaje investigativo, es demasiado efímero como para tocar muchas otros aspectos del

problema social, tales como:

- Los desaciertos que tuvieron instituciones como la familia y amistades, la educación, el

sistema económico, y el sistema político en las vidas de los influencers.

- El falso sentido de comunidad y de pertenencia que claramente produce la machosfera,

que además es instantáneo, simplificado, y cuesta poco trabajo. Es una explicación de

la cantidad de fanáticos jóvenes que tienen los influencers del documental.

- El hiper-conservadurismo político en el que viven los influencers de la machosfera que

simplifican la realidad de los roles de género.

- La manera en la que los hombres de la esfera son perjudicados por el sistema

económico en el que viven y por el mismo sistema patriarcal del que se aprovechan que

encasilla a las personas en roles de género (el hecho de que estos hombres nunca se

darán cuenta que son productos de gozar del mismo privilegio que dicen no tener).


- El factor internet y su algoritmo, el cual facilita el fenómeno de la machosfera y los

incels. El mismo modelo económico de las redes sociales limita los cuestionamientos

éticos que se podrían hacer estos influencers. Además, como menciona Luis Ruiz de

Abrazo Grupal, la falla estructural en el diseño de algoritmos de redes sociales prioriza

el contenido extremo para generar interacciones, y, por lo tanto, más dinero.


Pero eso sí, por más que el documental dirigido por Adrian Choa y presentado por Louis

Theroux carezca de profundidad, me parece importante continuar exponiendo estos asuntos

tan problemáticos y a sus principales responsables. Porque cuando menos, la película expone lo ridículas y patéticas que son las vidas de los neandertales involucrados en la machosfera, y solo por eso merece la pena darle una oportunidad.

 
 
 

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